El Departamento de Estado de EE. UU. mantiene a Oaxaca en nivel 2 de advertencia para viajeros por la presencia de grupos criminales y episodios de violencia
Miguel Ángel Maya Alonso/EL PÁJARO VAQUERO
Oaxaca es peligroso para los habitantes de los Estados Unidos, así lo advierte la alerta de viaje del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quien pide a sus habitantes extremar precauciones debido a la delincuencia y al riesgo de violencia por parte de cárteles, pandillas y organizaciones criminales.
La alerta establece que no hay restricciones para visitar la ciudad de Oaxaca, Monte Albán, Puerto Escondido o Huatulco. Sin embargo, prohíbe a los empleados del gobierno estadounidense transitar por la Carretera Federal 200 entre Pinotepa y la frontera con Guerrero, así como desplazarse por amplias zonas de la región del Istmo, incluyendo Juchitán de Zaragoza, Salina Cruz y San Blas Atempa.
Que Oaxaca permanezca en este nivel de riesgo bajo observación internacional es un indicador de que la estrategia de seguridad del gobierno estatal, encabezado por Salomón Jara Cruz, no ha logrado generar las condiciones de confianza necesarias.
Pese a los anuncios oficiales sobre reforzamiento de la seguridad, la realidad en el territorio sigue marcada por la presencia de grupos delictivos y episodios de violencia que afectan tanto a la población local como al sector turístico.
La continuidad de esta alerta no solo incide en la percepción de seguridad, sino que también puede tener repercusiones económicas al limitar la llegada de visitantes y desalentar inversiones. En este contexto, la administración estatal enfrenta el reto de demostrar, con resultados verificables, que la seguridad es una prioridad real y no solo un compromiso en el discurso.





