Miguel Ángel Maya Alonso
Mientras la inflación nacional mostró una moderación hacia el cierre de 2025, en Oaxaca el costo de la vida siguió creciendo a un ritmo mayor que el promedio del país. De acuerdo con datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la capital oaxaqueña registró una inflación anual de 4.42 por ciento, frente al 3.69 por ciento nacional.
El dato confirma que, aunque el aumento de precios se desaceleró en términos generales, los hogares oaxaqueños enfrentaron un encarecimiento más severo durante el último año. En la comparación mensual, de noviembre a diciembre de 2025, la inflación en Oaxaca fue de 0.17 por ciento, menor al promedio nacional de 0.28 por ciento, pero insuficiente para compensar la presión acumulada en los meses previos.
En el contexto nacional, Oaxaca se ubicó entre las ciudades con inflación anual elevada, al nivel de urbes como Ciudad Juárez y San Luis Potosí, y solo por debajo de los registros más altos del país, como Tulancingo, Chetumal y Córdoba.
La situación es particularmente delicada si se considera el perfil económico del estado. Con altos niveles de informalidad laboral y bajos ingresos promedio, una inflación por encima de la media nacional impacta de manera más profunda en el poder adquisitivo de las familias. En estos hogares, una mayor proporción del ingreso se destina a gastos básicos, por lo que cualquier aumento sostenido reduce la capacidad de consumo y ahorro.
El contraste regional también es revelador. En Tehuantepec, otra ciudad incluida en la medición del INEGI, la inflación anual cerró en 3.61 por ciento, más cercana al promedio nacional, aunque con una variación mensual superior a la de la capital.





