Investigadores alertan que el desarrollo sin regulación de estas tecnologías puede afectar la biodiversidad, la soberanía alimentaria y los derechos de las comunidades
Redacción
La convergencia entre la inteligencia artificial, la ingeniería genética y la biología sintética podría generar riesgos ambientales, sociales y económicos si avanza sin controles suficientes, advierten los investigadores Emmanuel González-Ortega y Andrés Keiman Freire.
En el artículo “Contra los derechos de la naturaleza: la biología sintética y la inteligencia artificial”, los especialistas señalan que herramientas como CRISPR-Cas9 y los sistemas de IA permiten acelerar la modificación de genes, diseñar secuencias de ADN y desarrollar organismos con características nuevas.
Los autores advierten que la liberación de organismos modificados podría producir efectos imprevistos en poblaciones naturales y ecosistemas. También cuestionan la concentración del mercado mundial de semillas, pues seis corporaciones controlaban cerca del 60 por ciento hasta 2020, mediante patentes y derechos de propiedad industrial.
El documento señala que los beneficios y riesgos de estas tecnologías se distribuyen de manera desigual entre países, mientras las grandes empresas adquieren mayor influencia sobre recursos genéticos conservados históricamente por pueblos y comunidades.
Ante este panorama, los investigadores proponen aplicar el principio de precaución, establecer regulaciones estrictas y realizar evaluaciones ambientales, sociales, económicas y éticas antes de autorizar el uso o liberación de nuevos desarrollos biotecnológicos.






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